Oregon Health & Science University ha logrado un hito fundamental en ortopedia al ser la primera en aplicar comercialmente una técnica quirúrgica de última generación para el tratamiento de la osteoartritis de rodilla, una afección frecuente que sufren millones de personas.
El caso supuso colocar un amortiguador de golpes implantable para que el paciente pudiera reanudar sus actividades normalmente y sin asistencia, tan solo tres semanas después del procedimiento.
“No quiero hablar tan ligeramente de ‘milagro’, pero es algo muy sorprendente”, dijo el paciente, Thomas Proctor.
Proctor, un hombre activo de 49 años que vive en el área de Aloha al oeste de Portland, dice que comenzó a correr a intervalos de 1 a 3 minutos solo tres semanas después del procedimiento y está recuperando la fuerza en su pierna. En el largo plazo, espera poder reanudar sus caminatas por la cadena montañosa de Oregón y el Columbia River Gorge. Además, compró algunos equipos porque espera poder escalar los picos de la cadena montañosa de Cascade.
Después de dos cirugías previas de reconstrucción de su ligamento cruzado anterior, producto de una lesión de esquí de 2006, Proctor dijo que notó una diferencia importantísima en los tiempos de recuperación.
“Es notable”, dijo. “Prácticamente estoy volviendo a la normalidad”.
El cirujano ortopédico de OHSU, el Dr. Dennis Crawford, Ph.D., quien realizó el procedimiento, dijo que cree que seguramente habrá más.
“Este procedimiento es el resultado de más de una década de ensayos clínicos que han demostrado que tiene justificación científica y eficacia clínica”, dijo Crawford, profesor de ortopedia y rehabilitación en OHSU School of Medicine. “Creo que ayudará a cientos de miles de personas”.
El procedimiento es útil para pacientes con osteoartritis temprana a moderada en la zona medial de la rodilla, que les causa un dolor limitante”.
Crawford y OHSU fueron parte de una serie de ensayos clínicos patrocinados por Moximed, que produce el MISHA Knee System. El 11 de abril, la Administración de Alimentos y Medicamentos otorgó su autorización para la comercialización del dispositivo como alternativa a la cirugía convencional de reemplazo de rodilla.
Crawford lo describe como el primer avance destacable en el tratamiento de la osteoartritis de rodilla —una afección frecuente— en medio siglo.
El próximo paso será la aceptación extendida de las compañías de seguro, dijo, y añadió que se ha realizado media docena de procedimientos en todo el país desde la cirugía de Proctor en OHSU, el 28 de junio.
“En los meses y años venideros, espero que este procedimiento esté disponible ampliamente y se vuelva una práctica habitual”, dijo Crawford. “Me entusiasma la idea de ayudar a la gente a recuperar su capacidad de trabajar, caminar y disfrutar en general de la vida sin un dolor debilitante en su rodilla. Todas las semanas veo pacientes en la clínica que han ido reduciendo su nivel de actividad para evitar el dolor de rodilla. En este sentido, son pacientes que están perdiendo la capacidad de completar actividades cotidianas simples, que sufren como resultado del deterioro en su salud y que con frecuencia pierden la capacidad de trabajar.
“Este dispositivo es el único capaz de tratar a esta población y les permite recuperar su capacidad de trabajar y disfrutar de la vida”.
Es sin dudas el caso de Proctor.
Proctor, quien trabaja como histotecnólogo en OHSU y compone música de manera independiente, está agradecido de ser el primer paciente del país en someterse al procedimiento ambulatorio a través de un seguro comercial.
“La alternativa era no correr, no escalar montañas y esperar a cumplir 60 para poder hacerme una cirugía de reemplazo de rodilla”, dijo. “Fue fácil tomar la decisión”.