Tras diagnóstico de cáncer, paciente de OHSU dice que ser madre es "un don increíble"

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Paciente y empleada de OHSU Ariel Shaak carga a su hija, Makenna. Dijo estar agradecida de tener una familia propia después de su difícil trayecto de cáncer. (OHSU/Christine Torres Hicks)
Paciente y empleada de OHSU Ariel Shaak carga a su hija, Makenna. Dijo estar agradecida de tener una familia propia después de su difícil trayecto de cáncer. (OHSU/Christine Torres Hicks)

Ariel Shaak notó un bulto en su mama derecha. Durante un chequeo anual, compartió sus inquietudes con su profesional clínico/a de cabecera. Como en ese momento tenía solo 30 años, su profesional clínico/a dijo que el bulto probablemente no iba a ser motivo de preocupación.

Pero la madre de Shaak insistió en que buscara una segunda opinión. Un segundo profesional clínico/a recomendó exámenes por imágenes de mama ese mismo día y esa tarde se hizo una biopsia. La biopsia reveló que tenía cáncer de mama triple negativo en etapa 1. Se trata de una forma agresiva de esta enfermedad que puede resultar difícil de tratar.

"Creo que se pasa por alto a muchas mujeres jóvenes", expresó Shaak. "La gente cree que es demasiado joven como para tener cáncer de mama. Claramente, ese no fue mi caso".

Tratamiento y planificación familiar

Shaak había cumplido 30 años en enero de 2016 y recibió su diagnóstico en octubre de ese año. No estaba casada, no tenía hijos y no había comenzado ninguna planificación familiar futura.

Ariel Shaak tiene cabello oscuro y ondulado, anteojos y una blusa floreada.
Ariel Shaak (OHSU)

"Sentí que todavía era lo suficientemente joven para esperar un poco antes de tomar esas decisiones importantes", recuerda. "Pero esa opción se me arrebató".

Antes de comenzar con quimioterapia para tratar su cáncer, Shaak se hizo una extracción de óvulos con la meta de preservar sus opciones de fertilidad.

"Tienes 30 años y no crees que vayas a tener cáncer", dijo. "Inmediatamente tomó el control de mi vida: primero la extracción de óvulos, luego la quimio. Fue un mundo nuevo y extraño al que tuve que adaptarme de repente".

Después de ocho ciclos de quimioterapia para reducir su tumor, Shaak se sometió a una mastectomía completa para extirpar ambas mamas.

Seguir con esperanza a pesar de la recurrencia del cáncer

Un año más tarde, Shaak recibió la devastadora noticia de que su cáncer había regresado con metástasis al pulmón. Se hizo una lobectomía, una cirugía para retirar un lóbulo del pulmón, para deshacerse del tejido canceroso.

Después de recuperarse de la cirugía de pulmón vendrían, por desgracia, más reveses. Un día, su madre la llevó a la sala de emergencias porque se comportaba de manera muy extraña. Después de varias pruebas, Shaak descubrió que su cáncer se había expandido al cerebro. Y no solo se había expandido un tumor: había 11.

Su primera cirugía de cerebro fue un éxito, pero Shaak experimentó muchas más instancias de cáncer en el cerebro, seguidas de numerosas cirugías para quitar los tumores.

 "Nunca perdí la esperanza", dijo. "Me lo tomé paso a paso. Se trataba solamente de otro obstáculo por superar".

Un ensayo clínico de OHSU a la medida

Entre cirugías, Shaak comenzó a atenderse con el Dr. Zahi Mitri, Pd.D. Mitri ya no está en OHSU, pero en ese momento encabezaba el programa de cáncer de mama para un nuevo y único programa de ensayos clínicos. Este programa estaba diseñados para identificar nuevas combinaciones de fármacos que puedan detener los tumores antes de que se adapten y se vuelvan resistentes a los fármacos.

El programa de ensayos clínicos que él recomendó se llama SMMART, o Serial Measurements of Molecular and Architectural Responses to Therapy (Medidas Seriales de Respuestas Moleculares y Arquitectónicas a la Terapia). Las SMMART hacen muchos análisis de vanguardia de los tumores de cada individuo. Luego, los datos de cada paciente son revisados por una Junta de Tumores de SMMART. Esta junta está compuesta por diferentes expertos que recomiendan las mejores opciones de tratamiento para cada paciente específico/a. La meta es identificar nuevas combinaciones de fármacos para usar, como un doble impacto, para detener los tumores antes de que puedan adaptarse y volverse resistentes a los fármacos. Otra meta es entender mejor por qué las terapias estándar con frecuencia dejan de funcionar con el tiempo, para ayudar a diseñar abordajes de tratamientos más eficaces.

Más información: el OHSU Knight Cancer Institute ofrece los últimos tratamientos, tecnologías, cientos de estudios de investigación y ensayos clínicos

Como resultado de los datos recolectados por SMMART (incluido el conocimiento adquirido de dos ensayos clínicos de SMMART con otros/as pacientes de cáncer de mama triple negativo con resultados prometedores) Mitri y el equipo SMMART pudieron adquirir fármacos de uso extraoficial para Shaak. Esto significa que se trataba de una terapia que no se había recetado aún para ese tipo específico de cáncer.

"El Dr. Mitri me alentó mucho, y yo tenía una muy buena conexión con él", comentó ella. "Él fue quien sugirió que considerara el tratamiento con inmunoterapia y Lynparza, que me ahorraría tener que atravesar por la quimioterapia otra vez. Confié en el Dr. Mitri y le di a esto una oportunidad. Terminó siendo algo buenísimo para mí".

Tras iniciar el tratamiento recomendado en colaboración con el programa SMMART en 2018, Shaak tuvo su última cirugía con bisturí de rayos gamma en 2020 y no ha tenido recurrencia de cáncer desde entonces.

Gordon Mills, M.D., Ph.D., tiene cabello gris/blanco y vello facial, viste un traje con una corbata rosa y un prendedor de cinta rosa, y está de pie en el pasillo del Knight Cancer Institute.
Gordon Mills, M.D., Ph.D. (OHSU)

"La historia de la Sra. Shaak es el resultado que teníamos la esperanza de lograr cuando creamos el programa SMMART", afirmó el Dr. Gordon Mills, Ph.D., director de oncología de precisión en el Knight Cancer Institute de OHSU y líder del programa SMMART. "El cáncer de mama triple negativo, en especial metastático y con metástasis cerebrales, tiene mal pronóstico, con respuesta limitada a los protocolos actuales de tratamiento".

"Este resultado es testimonio de lo que SMMART intenta hacer para cada uno de nuestros/as pacientes. El tratamiento que ella recibió se hizo en combinación con el ensayo AMTEC (Adaptive Multitherapy Trial of Evolving Cancers), el único ensayo clínico en el mundo que actúa sobre cómo cambia el tumor en respuesta al tratamiento. Nuestra hipótesis es que se debe evaluar cómo cambia el tumor en respuesta a la terapia y luego actuar sobre el cambio en el tumor y el ecosistema completo del tumor".

"Este astuto abordaje de seguro benefició a la Sra. Shaak".

Convertirse en madre

En agosto de 2021, Shaak se casó con su "maravilloso y alentador esposo", Dan. Como resultado de su respuesta positiva al tratamiento, la pareja pudo tomar una gran decisión, en consulta con el equipo de atención de Ariel: dada su respuesta positiva a la terapia, pudo tomarse un descanso del tratamiento para intentar concebir.

Suspendió la inmunoterapia y otros tratamientos en 2023 y quedó embarazada más adelante ese mismo año.

"Pasaron un par de días después de tomar la prueba, y yo me dije '¡no puede ser!' Luego me hice otra prueba y ¡todavía no lo podía creer! Después de recibir un diagnóstico de cáncer a los 30 años, no sabía si alguna vez podría ser madre. Es un don increíble".

Su bebé, Makenna, nació en marzo de 2024.

Shaak dice que considera su trayecto con el cáncer como algo que la ayudó a crecer y volverse una persona más cariñosa.

"Creo que soy una persona más paciente ahora. Soy más cariñosa, más amable".

Shaak dice estar agradecida con toda su familia, como su esposo, su hija, su hijastro Hunter, sus padres, su hermana, sus abuelos y tías y tíos por todo el apoyo que le brindaron.

"¡Me apoyaron tanto durante mi tratamiento! Me aseguraré de que todos sepan que también estaré siempre a su lado".

Mantener una perspectiva positiva

Desde que terminó el tratamiento, Shaak recibe monitoreo cercano, generalmente con nuevas pruebas cada dos a cuatro meses para poder adelantarse a cualquier recurrencia potencial. Después de que pasen cinco años, lo cual será pronto, ese monitoreo se reducirá a cada seis meses. Dada la cantidad de tiempo de su terapia, su equipo de atención tiene la esperanza de que el tumor no regrese.

Cuando se le pregunta cómo mantuvo una actitud positiva durante años de difícil tratamiento, ella no lo duda.

"Una puede tener lástima de sí misma, pero es algo que ya te ocurrió. Trato de ver el lado positivo de las cosas y simplemente seguir adelante. Mi consejo número uno es tomarse las cosas una a la vez; no preocuparse por lo que pueda venir en el futuro".

¿Le recomendaría a alguien con cáncer que considere participar de un ensayo clínico?

"Yo diría que debes analizar todas las opciones que tengas para tratar tu cáncer. La medicina cambia todos los días. Es increíble que podamos tener disponibles estas opciones de ensayos clínicos. Sencillamente estoy tan agradecida".


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