Las personas en recuperación de insuficiencia cardiaca deberían considerar mejorar la regularidad para dormir, así lo sugiere un estudio dirigido por la Oregon Health & Science University.
El equipo de investigación halló que incluso dormir moderadamente de forma irregular duplica el riesgo de tener otro evento clínico dentro de los seis meses, según un estudio publicado hoy en la revista JACC Advances. Un evento clínico podría ser otra visita a la sala de emergencias, hospitalización, o hasta la muerte.
“Irse a la cama y despertarse a horas constantes es importante para la salud general", declara la autora principal Brooke Shafer, Ph.D., profesora asistente de investigación en el Sleep, Chronobiology and Health Laboratory de la School of Nursing de OHSU. “Nuestro estudio sugiere que la constancia a la hora de dormir puede ser de importancia especial para adultos con insuficiencia cardiaca”.
Los investigadores inscribieron a 32 pacientes que fueron hospitalizados por insuficiencia cardiaca descompensada aguda en el OHSU Hospital y el Hillsboro Medical Center de septiembre a octubre de 2022. Por una semana después de haber sido dados de alta, los participantes mantuvieron diarios del sueños para registrar la hora en que se dormían por la noche, la hora en que se despertaban por la mañana y las horas en que tomaban siestas durante el día.
A los participantes se les categorizó como durmientes regulares o durmientes moderadamente irregulares de acuerdo con sus patrones para dormir.
El estudio encontró:
El riesgo mayor de un evento clínico para durmientes moderadamente irregulares se mantuvo incluso cuando se tomaban en cuenta posibles factores contribuyentes como trastornos del sueño y otras enfermedades médicas subyacentes. El equipo de investigación afirma que el estudio se cuenta entre los primeros en examinar, dentro del contexto de la insuficiencia cardiaca, el impacto de la regularidad al dormir. Además, los hallazgos se añaden a un cuerpo creciente de pruebas que sugiere la importancia de mantener un horario regular para dormir.
“Mejorar la regularidad del sueño puede ser un abordaje de bajo costo para mitigar los eventos adversos en adultos con insuficiencia cardiaca”, concluyen los autores.
Shafer explica que los resultados fortalecen la conexión entre la regularidad del sueño y la salud cardiovascular.
“Cuando estamos dormidos y en estado de reposo, nuestra presión sanguínea y frecuencia cardiaca disminuyen comparados con los niveles diurnos”, abundó. “No obstante, la variabilidad en los tiempos del sueño pueden interrumpir los mecanismos involucrados en la regulación del sistema cardiovascular. El sueño irregular puede contribuir en resultados adversos, especialmente en personas afectadas ya por la insuficiencia cardiaca.
"El próximo paso sería escalar la investigación a un cohorte de participantes para ver si mejorando la regularidad del sueño se disminuye el riesgo de otro evento clínico", señala.
Además de Shafer, entre los coautores se encuentran: Shirin Hiatt, M.P.H., RN, Sophia Kogan, B.S.N., RN, Nathan Dieckmann, Ph.D., Dr. Christopher Chien, Quin Denfeld, Ph.D., RN, y Andrew McHill, Ph.D., todos de OHSU y Christopher Lee, Ph.D., RN de Boston College.
El estudio contó con el respaldo del National Heart, Lung, and Blood Institute; del Eunice Kennedy Shriver National Institute of Child Health & Human Development; y del National Institute of Nursing Research, todos los Institutos Nacionales de Salud, bajo los números de subvención T32HL083808, K12AR084221 y R01NR019054, respectivamente; y la School of Nursing de OHSU. El contenido es responsabilidad única de los autores y no necesariamente representa las opiniones oficiales de los NIH.