Estudio sugiere un nuevo enfoque para el tratamiento de lesiones medulares

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Study suggests new approach for treatment of spinal injuries
Study suggests new approach for treatment of spinal injuries
La imagen es una imagen generada por computadora de una columna esquelética con un área de dolor resaltada en varios colores sobre un fondo azul.
Un ensayo clínico aleatorizado realizado en OHSU y en otros doce importantes centros de traumatología en EE. UU. sugiere que mantener la presión arterial normal en pacientes con lesiones medulares graves se asocia con mejores resultados a largo plazo. (Getty Images)

Una nueva investigación sugiere que la práctica clínica habitual de elevar la presión arterial en pacientes con lesiones medulares graves puede ser más perjudicial que beneficiosa.

El estudio, publicado hoy en la revista JAMA Network Open, incluyó un ensayo clínico aleatorizado multicéntrico en el que participaron 92 pacientes de todo el país entre octubre de 2017 y julio de 2023. No se encontraron diferencias en las puntuaciones sensoriales o de movimiento de los pacientes al cabo de seis meses, pero sí se observaron mayores complicaciones respiratorias, un mayor uso de ventilación mecánica y un peor funcionamiento de los órganos entre los pacientes tratados para elevar su presión arterial en el hospital.

El Dr. Brandon Togioka tiene cabello negro liso, partido a un lado, anteojos con marco oscuro, traje negro y corbata con camisa blanca, y sonríe sobre un fondo gris.
Brandon Togioka, M.D. (OHSU)

El estudio se inició en Oregon Health & Science University, que forma parte de los 13 grandes centros quirúrgicos incluidos en la investigación a nivel nacional.

Según las recomendaciones clínicas actuales en Estados Unidos, el tratamiento de las lesiones medulares incluye la elevación de la presión arterial durante un período de tres a siete días. Las recomendaciones clínicas se fundamentan en la teoría de que la capacidad natural del cuerpo para autorregular el flujo sanguíneo hacia la médula espinal puede verse afectada tras la lesión”, indicó el Dr. Brandon Togioka, coautor y profesor asociado de Anestesiología y Medicina perioperatoria en la OHSU School of Medicine.

Sin embargo, las recomendaciones se basaban en evidencia de baja calidad sobre la mejoría neurológica y aún no se habían evaluado en un ensayo clínico aleatorizado.

El estudio concluyó que elevar la presión arterial no mejoraba los resultados clínicos.

La Dra. Miriam Treggiari tiene cabello rubio ondulado hasta los hombros, anteojos y sonríe sobre un fondo marrón.
Miriam Treggiari, M.D. (OHSU)

“Si bien este estudio no respalda la idea de permitir que los pacientes mantengan una presión arterial baja, sí sugiere que elevarla de forma agresiva puede ser más perjudicial que beneficioso”, señaló Togioka.

La autora principal del estudio es la Dra. Miriam Treggiari, profesora de anestesiología en la Duke University School of Medicine. Comenzó el proyecto en su anterior cargo como vicepresidenta de investigación clínica del departamento de Anestesiología y Medicina perioperatoria en la OHSU School of Medicine.

“Como médica de la UCI, a menudo me he cuestionado si elevar la presión arterial realmente beneficiaba a mis pacientes”, explicó Treggiari. “Este estudio surgió de esa preocupación clínica por los efectos secundarios al intentar alcanzar objetivos que quizá no reflejen un beneficio significativo”.

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En el estudio participaron pacientes mayores de 18 años que fueron tratados por lesiones de la médula espinal; los investigadores les realizaron un seguimiento durante seis meses.

Los pacientes se distribuyeron de forma aleatoria en dos grupos: un grupo recibió tratamiento convencional para la presión arterial, que consiste en mantener una presión arterial media (PAM) superior a 65 milímetros de mercurio. El otro grupo recibió medicamentos para mantener una PAM de 85 a 90 milímetros de mercurio durante siete días, de acuerdo con las recomendaciones publicadas en 2013 por la American Association of Neurological Surgeons y el Congress of Neurological Surgeons.

Después de seis meses, no se observaron diferencias entre los dos tratamientos en cuanto a dolor, actividades cotidianas, movilidad o función cardiovascular.

Sin embargo, el estudio sí detectó diferencias.

El grupo al que se le elevó la presión arterial presentó una mayor tasa de complicaciones respiratorias, mayor duración de la ventilación mecánica en el hospital y deterioro del funcionamiento de los órganos en comparación con el grupo al que se le controló la presión arterial sin elevarla.

Según Togioka, los hallazgos sugieren que el cuerpo podría mantener la autorregulación de la presión arterial en pacientes con lesión medular y, por lo tanto, la elevación de la presión podría no ser recomendable.

Este trabajo contó con el apoyo de la Office of the Assistant Secretary of Defense for Health Affairs, a través del Programa de Investigación de la Médula Espinal, conforme el N.º de adjudicación W81XWH-16-1-0748. Las opiniones, interpretaciones, conclusiones y recomendaciones son de los autores y no necesariamente cuentan con el apoyo del Departamento de Defensa.


Erik Robinson
Senior Media Relations Specialist
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