Estudio: La atención en equipo ayuda a las personas embarazadas con trastornos por consumo de sustancias

Español
Helping pregnant people with substance use disorders
Helping pregnant people with substance use disorders
Deborah Cohen, Ph.D., es la autora principal de un nuevo estudio que destaca cómo un enfoque basado en equipo y en la persona completa para la atención de mujeres embarazadas con trastornos por consumo de sustancias puede mejorar los resultados de salud y apoyar la unidad familiar.
Deborah Cohen, Ph.D., es la autora principal de un nuevo estudio que destaca cómo un enfoque basado en equipo y en la persona completa para la atención de mujeres embarazadas con trastornos por consumo de sustancias puede mejorar los resultados de salud y apoyar la unidad familiar. (OHSU/Christine Torres Hicks)

Un nuevo estudio de la Oregon Health & Science University muestra que un enfoque basado en equipo  y enfocado en la persona completa para el cuidado de personas embarazadas con trastornos por consumo de sustancias es prometedor para mejorar los resultados de salud y ayudar a mantener unidas a las familias.

Los hallazgos surgen de un análisis profundo de siete organizaciones participantes en el Proyecto Nurture y su expansión rural, Nurture Oregon: modelos diseñados para brindar atención integrada y libre de estigma reuniendo a profesionales médicos, de salud conductual y de apoyo social. Los resultados se publicaron el lunes en la revista Annals of Family Medicine.

Este modelo de atención llega en un momento crítico. En 2020, entre el 8% y el 11% de las mujeres embarazadas informaron haber consumido drogas ilícitas, alcohol o tabaco, probablemente una subestimación por causa de ser autoinformes. El consumo de sustancias durante el embarazo está vinculado a graves riesgos para la salud tanto de los padres como del bebé, incluidos partos prematuros, hospitalizaciones prolongadas y una mayor implicación en los sistemas de bienestar infantil. Sin embargo, sólo 1 de cada 10 personas embarazadas con trastornos de abuso de sustancias recibe tratamiento, a menudo debido al costo, el estigma y la falta de acceso, especialmente en zonas rurales.

Deborah Cohen, Ph.D., tiene cabello largo y rizado, gafas y una chaqueta de mezclilla.
Deborah Cohen, Ph.D. (OHSU)

Para Deborah Cohen, Ph.D., profesora de medicina familiar en la School of Medicine de OHSU y autora principal del estudio, el poder de este modelo de atención se hizo especialmente claro durante una visita a un sitio del Proyecto Nurture.

“Estaba sentada junto a una mujer joven que acababa de tener un bebé; tenía alrededor de la misma edad que mi hija”, explica Cohen. “Y me di cuenta de que hablamos mucho de lo que es bueno para el bebé, pero estamos cambiando la vida de dos personas. Esta joven estaba en recuperación, reconectándose con su familia, cuidando a su niño/a y pensando en ir a la universidad. Eso es lo que hace este tipo de atención: cambia vidas”.

Desafíos en la expansión del modelo

Los investigadores identificaron 14 funciones clave del equipo de atención, agrupadas en cinco categorías: atención médica, salud conductual, coordinación y recursos, apoyo del / de la paciente y participación y liderazgo para el mejoramiento de la calidad. Los equipos generalmente incluyeron médicos de familia, enfermeras parteras certificadas, trabajadores sociales, consejeros de adicciones, profesionales de apoyo entre pares y doulas.

“Muchas de estas funciones, como la divulgación, la coordinación y la promoción, son invisibles pero esenciales”, dice Cohen. “Dado que este trabajo a menudo no se remunera o no se reconoce en los sistemas de pago por servicio, puede ser fácil pasarlo por alto. Pero es exactamente el tipo de trabajo que ayuda a que las personas sigan comprometidas con la atención”.

La expansión del Proyecto Nurture a las comunidades rurales a través de Nurture Oregon enfrentó nuevos desafíos. Si bien los sitios originales contaban con sólidas alianzas médicas, muchas de las nuevas organizaciones de tratamiento de salud conductual y consumo de sustancias tuvieron dificultades para integrar plenamente la atención médica a sus equipos.

“A algunas organizaciones de salud conductual les resultó difícil establecer relaciones médicas”, dijo Cohen. “Dependieron más de sus pares y doulas para apoyar a los / las pacientes y a ayudarles a encontrar atención médica en otros lugares. Es una solución creativa, pero no es lo mismo que tener una atención totalmente integrada en un solo lugar”.

En el estudio, las organizaciones que incluyeron médicos de familia estaban en mejores condiciones de brindar toda la gama de servicios médicos, lo que resalta la importancia de capacitar y apoyar a los médicos de atención primaria de amplio espectro.

Aun así, todos los equipos prestaron servicios esenciales como coordinación de atención, apoyo emocional y ayuda con las necesidades sociales. Estos esfuerzos marcaron una diferencia en la vida de los/las pacientes.

Implicaciones de las políticas

El estudio también destaca problemas sistémicos. Cohen enfatiza que si bien la atención a la persona completa salva vidas y fortalece las familias, es difícil sostener con los modelos de pago actuales.

“Los médicos de atención primaria y los equipos de atención realizan asumen mucho trabajo no remunerado: conectar los puntos, coordinar la atención y estar presentes para los/las pacientes”, afirma. “El retorno de la inversión en una buena atención primaria no lo es para el sistema de atención médica, sino para la comunidad. “Y eso hace que sea difícil obtener financiación a menos que los responsables de las políticas y los contribuyentes sean visionarios y estén dispuestos a invertir con una visión a largo plazo”.

Cohen espera que los hallazgos sirvan como guía de cómo debería ser la atención interdisciplinaria, no sólo para las personas con trastornos por abuso de sustancias durante el embarazo, sino como modelo para la atención primaria en general.

“La gente necesita saber qué esperar de un buen equipo de atención”, señala. “Y los pagadores y los responsables de establecer las políticas necesitan saber qué pagar. Este estudio muestra cómo puede y debe ser esto, especialmente para las personas que más tienen que ganar con una atención compasiva y coordinada”.

Además de Cohen, los coautores de OHSU incluyen: Jennifer D. Hall, M.P.H., Maria Danna, M.A.; así como Camille C. Cioffi, Ph.D., con el Oregon Research Institute; Dra. Helen Bellanca, M.P.H., de Kaiser Permanente; y Andrea Baron, M.P.H., y la Dra. Viviane Cahen.

Este estudio fue financiado por una subvención de los Institutos Nacionales de Salud Infantil y Desarrollo Humano, de los Institutos Nacionales de Salud, bajo el número de subvención R01HD105348. El contenido es responsabilidad única de los autores y no necesariamente representa las opiniones oficiales de los NIH u otros patrocinadores.


OHSU Communications
503 494-8231