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Apenas una hora después de ser trasladada a un espacio clínico de Oregon Health & Science University el 27 de agosto, una mujer de Arkansas salió con una mejora considerable de los síntomas de la enfermedad de Parkinson que la había afectado durante los últimos siete años.
El procedimiento consistió en un tipo de cirugía cerebral sin incisiones.
La intervención utilizó ultrasonido focalizado de alta frecuencia (siglas en inglés, HIFU), y fue la primera vez en Estados Unidos que se usó este procedimiento fuera de un ensayo clínico para el tratamiento primario del Parkinson. En julio, el fabricante del dispositivo anunció que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. había aprobado el procedimiento para tratar a pacientes con enfermedad de Parkinson avanzada.
“Este es un gran avance para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson”, dijo el Dr. Daniel Cleary, profesor asistente de cirugía neurológica en la School of Medicine de OHSU.
La primera paciente dice que está agradecida por haber recuperado su vida.
Carolina Palacios de Ramírez, 76, dijo que recuerda salir del procedimiento con la capacidad de sonreír de nuevo, una expresión simple pero profunda que le había sido imposible debido al Parkinson. Luego lloró de felicidad acompañada por su familia mientras describía cómo sentía una nueva ligereza y tranquilidad.
Gracias a la mejora en sus movimientos, su confianza ha aumentado desde la intervención.
“Me encanta pasar tiempo con mis hijos y nietos, son mi mayor alegría”, dijo. “Me gusta cocinar, caminar y estar al aire libre. Todos los días le agradezco a Dios por darme otra oportunidad de vivir sin temblores y volver a sonreír”.
Cleary llevó a cabo la intervención de Ramírez y desde entonces ha tratado a otros tres pacientes con Parkinson mediante esta técnica. Este procedimiento es tan nuevo que la mayoría de los proveedores de seguro médico todavía no lo cubren. Una vez que el procedimiento esté cubierto regularmente por el seguro, prevé que satisfará una gran necesidad no cubierta entre los pacientes que no son candidatos para el tratamiento quirúrgico estándar que implica la colocación de un estimulador cerebral profundo programable.
“Este nuevo desarrollo en tecnología de ultrasonido focalizado es el más reciente en un largo historial de innovaciones neuroquirúrgicas en OHSU”, dijo el Dr. Shereef Elnahal, M.B.A, rector de OHSU. “También representa un hito en la cirugía mínimamente invasiva para mejorar la salud y el bienestar de los pacientes aquí en Oregón y, de hecho, en todo el país”.
Obtenga más información sobre la innovación de OHSU en procedimientos neurológicos.
Con anterioridad, el ultrasonido focalizado se aprobaba principalmente para el tratamiento del temblor esencial, un problema de salud más limitado que OHSU ha estado tratando con el procedimiento sin incisiones desde 2022. El programa ha tratado a más de 400 pacientes con temblor esencial desde que fue iniciado por el Dr. Ahmed Raslan, jefe de cirugía neurológica de la School of Medicine de OHSU.
La incorporación del Parkinson amplía el grupo de pacientes que pueden beneficiarse del tratamiento.
Además del temblor involuntario, los síntomas del Parkinson pueden incluir rigidez muscular, rigidez y lentitud en los movimientos. Para algunos pacientes, las formas avanzadas del Parkinson pueden ser mucho más debilitantes que el temblor esencial.
“El efecto en los pacientes es muy diferente en el Parkinson”, afirmó la Dra. Delaram Safarpour, profesora asociada de neurología de la School of Medicine de OHSU.
El ultrasonido focalizado funciona dirigiendo más de 1,000 haces sónicos a través del cráneo para generar una pequeña lesión en el punto focal del cerebro que causa los síntomas. No requiere incisiones ni anestesia, y suele durar menos de una hora. Guiado en tiempo real por imágenes por resonancia magnética, conocidas como MRI, el neurocirujano apunta con precisión a un punto focal que es ligeramente diferente en el Parkinson que en el temblor esencial, centrándose en un área dentro del tracto palidotalámico del cerebro.
“Los circuitos neuronales que controlan el temblor esencial son diferentes a los del Parkinson, y ahora tenemos la capacidad de tratar ambos”, afirmó Cleary.
A Ramírez le diagnosticaron Parkinson hace siete años y, posteriormente, fue tratada con medicamentos y fisioterapia. Nada parecía ayudar.
Se mostraba reacia a someterse a la estimulación cerebral profunda (sigla en inglés, DBS), la técnica quirúrgica que fue pionera en los Estados Unidos hace más de tres décadas por el Dr. Kim Burchiel, profesor y anterior jefe de cirugía neurológica en la School of Medicine de OHSU. DBS es ideal para muchos pacientes porque una vez que se implanta, el neuromodulador se puede encender y apagar y ajustarse con el tiempo.
“HIFU no es un reemplazo de la DBS de ninguna manera”, dijo Cleary. “Pero es otra opción para las personas, especialmente para aquellas que se beneficiarían de la DBS, pero que no son candidatas para la cirugía”.
Safarpour indicó que al ofrecer ambos procedimientos para la enfermedad de Parkinson, los pacientes de OHSU se benefician de un abordaje integral del tratamiento.
“Estamos a la vanguardia en la aplicación de las tecnologías más avanzadas en beneficio de nuestros pacientes”, afirmó.
Esa es la razón por la que Ramírez acudió a OHSU desde Arkansas en primer lugar.
Su hija, Carolina Sandoval, encontró un video en internet sobre el tratamiento sin incisiones que se ofrece en OHSU. Se comunicó con la coordinadora del programa, Christine Larsen, RN, que ayudó a organizar las citas necesarias y otros asuntos mientras se preparaba para volar a Portland desde su casa en Springdale, Arkansas.
Tiene un consejo para otras personas que se encuentran en su misma situación: “No pierdan la esperanza”, afirma. “Si tienen miedo, como lo tenía yo, confíen en los médicos de OHSU. Este tratamiento me devolvió la sonrisa y cambió mi vida”.