Justin Porcano vive en California, por lo que no ha escuchado directamente la campaña publicitaria difundida por las ondas de radio en el área de Portland demandando el cierre del Oregon National Primate Research Center.
Sin embargo, le preocupa lo que el fin de la investigación podría significar para su hija de 7 años, Lia. Al mismo tiempo, reconoce que muchas personas tienen opiniones firmes sobre el centro operado por Oregon Health & Science University, y que algunas personas nunca aceptarán la necesidad de investigación médica con animales.
Vea un kit para los medicos sobre Oregon National Primate Research Center.
“Tener una hija con una enfermedad poco frecuente cambia tu perspectiva”, declaró.
Porcano y su esposa, Rosalyn, fundaron Save Sight Now para defender la investigación que promueva el conocimiento científico y en última instancia desarrolle tratamientos para niños como su hija, con síndrome de Usher, una enfermedad hereditaria que causa la pérdida progresiva de la audición y la vista. La familia ha recabado apoyo para la investigación de vanguardia del centro para desarrollar terapias genéticas en un modelo primate no humano que imite de manera similar cómo la enfermedad afecta a las personas.
La idea de detener de repente la investigación lo deja perplejo; y no es el único.
En respuesta a la campaña que se está llevando a cabo para cerrar el centro, en un momento en el que la financiación federal para la investigación médica en general se está reduciendo considerablemente, científicos, profesionales clínicos, trabajadores de primera línea y líderes de OHSU se están pronunciando para defender la investigación del centro por ser esencial para mejorar la salud, aliviar el sufrimiento humano y salvar vidas.
Afirman que el discurso público contra el centro cerca de Hillsboro no aborda dos dimensiones importantes:
- Atención para las personas: el centro genera descubrimientos innovadores para promover la salud humana que no son posibles en alternativas como cultivos de tejidos o modelos de simulación. La investigación abarca la salud reproductiva y fertilidad; genética; desarrollo de vacunas; envejecimiento y enfermedades neurocognitivas.
- Atención para animales: toda esa investigación necesita la justificación del valor científico y la necesidad de usar animales para seguir adelante. El Institutional Animal Care and Use Committee revisa cada proyecto y está compuesto por 15 a 20 miembros, que incluyen veterinarios, científicos, una persona cuya experiencia principal no sea científica (especialista en ética, abogado, clérigo) y un representante de la comunidad no afiliado a OHSU. El centro cuenta con más de 500 miembros del personal que trabajan para garantizar que la colonia entera de unos 5,000 primates no humanos sean tratados humanitariamente, bajo la supervisión de la Oficina para el Bienestar de los Animales de Laboratorio de los Institutos Nacionales de Salud. Su trabajo ha dado lugar a innovaciones que mejoran el cuidado de los animales y fomentan la salud humana.
Salvar vidas
“La mayoría de nosotros conoce a alguien que está vivo hoy gracias a la investigación con animales”, comentó Larry Sherman, Ph.D., neurocientífico que estudia enfermedades desmielinizantes como la esclerosis múltiples.
Sherman llegó al centro hace dos décadas por un grupo de macacos que son portadores de una enfermedad hereditaria que se asemeja considerablemente a la esclerosis múltiple (sigla en inglés, MS) en humanos. Su investigación ha llevado a nuevas técnicas prometedoras para proteger la mielina en el sistema nervioso central; sin embargo, reconoce la incomodidad que muchas personas sienten con respecto a la investigación con animales.
“Quiero minimizar el número de animales que utilizamos en la investigación, pero he visto el sufrimiento que estas afecciones causan en las personas”, declaró. “Si podemos usar animales humanitariamente para responder estas preguntas, yo pienso que deberíamos hacerlo”.
El ONPRC, uno de siete centros nacionales de investigación con primates, alberga una colonia de unos 5,000 primates no humanos, que incluyen macacos rhesus y japoneses. La mayoría vive al aire libre con enriquecimiento similar al que experimentan en libertad. Están controlados de cerca por un equipo grande de veterinarios y especialistas en comportamiento a lo largo de los años y, en algunos casos, décadas.
Los científicos y los trabajadores de primera línea forman relaciones profundas con los animales y se esfuerzan por ofrecerles cuidados ejemplares.
Skip Bohm, D.V.M., un veterinario de investigación con muchos años de experiencia, que se convirtió en director del ONPRC en agosto de 2023, cree que fomentar el bienestar de los animales es tan importante para los resultados de la investigación como el diseño del estudio.
“Muchas personas se sorprenden cuando les digo que mi objetivo es dejar de usar primates no humanos en la investigación”, afirmó. “Pero aún no hemos llegado a eses punto”.
De hecho, el centro ha lanzado un proyecto piloto para usar alternativas a fin de minimizar el número de animales que se necesitan para la investigación. Sin embargo, ahora no es posible replicar por completo la complejidad de un sistema vivo, especialmente en los macacos rhesus y otros primates no humanos que son el modelo más similar a las personas.
Promover la salud humana
Aunque los primates representan menos del 1% de todos los animales usados en la investigación, la similitud biológica entre primates y humanos hace que sean esenciales en una variedad de descubrimientos, desde el desarrollo de vacunas a nuevos tratamientos eficaces contra el cáncer, enfermedad metabólica, enfermedades neurodegenerativas y aspectos de salud reproductiva, entre otros.
En algunos casos, la investigación informa la guía clínica de manera que no es práctica o éticamente posible con personas.
Jamie Lo, M.D., M.C.R., traslada directamente su investigación en el centro a la atención para pacientes con embarazos de alto riesgo.
Recientemente, junto con sus coautores, ha publicado una investigación con primates no humanos que definitivamente demuestra que consumir THC, el compuesto psicoactivo que se encuentra en el cannabis, durante el embarazo afecta al desarrollo y funcionamiento de los pulmones de los hijos.
Realizó este estudio porque los datos observacionales humanos existentes solo presentan niveles bajos a moderados de pruebas de daños. Debido a los datos de seguridad limitados, determinó que muchas pacientes son reacias a dejar de consumir cannabis durante el embarazo porque ayuda a reducir síntomas prenatales comunes, como las náuseas y el dolor.
En la investigación con animales, es posible controlar estrictamente y medir las exposiciones, al tiempo en que se elimina el uso de otras sustancias que obstaculizan los estudios observacionales con personas.
“Eso no se puede hacer en un estudio con humanos”, afirmó. “Este es el tipo de información que mis pacientes necesitan para comprender los posibles riesgos y tomar las mejores decisiones para ellas y sus bebés. El objetivo es evitar que se repita lo que vimos pasar con el consumo de nicotina y alcohol durante el embarazo antes de que tuviésemos pruebas firmes y campañas de salud pública”.
Está compartiendo la información con las pacientes y con los profesionales de atención médica del país que también están ansiosos por ofrecer pruebas definitivas a sus pacientes.
“Este tipo de investigación es bien recibida por los pacientes cuando se les muestran los datos que indican que la manera en que los pulmones, el corazón y el cerebro del bebé se desarrollan y funcionan está cambiando, y se está incrementando el riesgo de complicaciones de salud a corto y largo plazo, como asma, rendimiento escolar deficiente y ataques cardíacos.
“Poner a los pacientes por encima de todo me motiva a encontrar respuestas”, comentó, “y en este momento significa que todavía necesitamos investigación con humanos y animales para mejorar la atención médica para todos”.