twitter Tweet

Los especialistas de Doernbecher amplían la atención cardiaca y la educación para jóvenes en Samoa Americana

A través de una asociación a largo plazo con el territorio, los cardiólogos pediátricos de OHSU satisfacen una necesidad grave al identificar y tratar afecciones cardiacas que rara vez se ven en Estados Unidos continentales
Austin, a la derecha, observa el equipo en una UCIN, de pie junto a la cama de un paciente infantil.
La asociación de OHSU en Samoa Americana brinda al becario de cardiología pediátrica Austin Menezes la valiosa oportunidad de practicar la medicina en un entorno diferente y aprender sobre enfermedades que rara vez se observan en el resto de Estados Unidos. (Cortesía)

Todo comenzó con una llamada telefónica.

Los pediatras de Samoa Americana se enfrentaron a un niño gravemente enfermo y no sabían cómo tratarlo. Se pusieron en contacto con varios hospitales de la Costa Oeste para pedir ayuda.

El niño tenía una enfermedad cardiaca reumática, o RHD, afección en la que las válvulas cardiacas se dañan de forma permanente debido a una fiebre que aparece con una infección de garganta por estreptococos no tratada. El caso del niño esta había progresado a endocarditis, una inflamación potencialmente mortal del revestimiento interior de las cámaras y válvulas del corazón.

El equipo de Cuidado Cardiaco Pediátrico del Doernbecher Children’s Hospital de Oregon Health & Science University atendió la llamada y al paciente, y finalmente realizó la cirugía en Doernbecher. Ahora, ese paciente es un adulto sano.

Jennifer tiene cabello largo, liso y negro, viste una blusa azul y sonríe, mirando hacia otro lado que no sea la cámara.
Jennifer Huang, M.D. (OHSU)

La Dra. Jennifer Huang, profesora asociada de pediatría (división de cardiología) en la School of Medicine de OHSU, dijo que el caso fue revelador para los profesionales médicos(as) de OHSU.

“La enfermedad cardiaca reumática es algo que rara vez vemos o tratamos aquí en Estados Unidos”, dijo. “Ha sido prácticamente erradicado.

“Nos sentimos motivados a aprender más sobre el alcance de este problema en Samoa Americana y cómo podríamos apoyar la salud de los niños(as) en su comunidad”, dijo. “El primer viaje tuvo lugar en noviembre de 2011 y desde entonces hemos vuelto todos los años, a veces dos o tres veces al año”.

OHSU está entrando en su 15° año de asociación, expandiendo y profundizando el servicio de cardiólogos pediátricos de OHSU en el territorio.

“Los médicos(as) de OHSU se convirtieron en nombres conocidos para estas familias y para nuestra comunidad médica”, dijo Ipuniuesea Eliapo-Unutoa, directora del programa de enfermedades cardiacas reumáticas del Departamento de Salud de Samoa Americana. “Es algo que la gente espera con ilusión cada año”.

‘Ni un solo cardiólogo(a)’

Inicialmente, el desafío más importante fue la falta de conocimiento sobre la prevalencia de la RHD en Samoa Americana, que es el territorio más austral de Estados Unidos, ubicado en la región de Polinesia del Pacífico Sur, a unas 2,200 millas de Hawái.

Los profesionales médicos(as) locales notaron que estaban viendo un gran volumen de niños(as) con la afección y, si bien, manejaban su atención lo mejor que podían, simplemente no había suficientes conocimientos, habilidades ni recursos disponibles en la isla para gestionar eficazmente las necesidades de la comunidad.

El equipo de OHSU se asoció con profesionales de salud pública para realizar un estudio de prevalencia, cuyo objetivo era medir el número total de personas que viven en Samoa Americana que padecen la enfermedad.

Los resultados fueron alarmantes: el estudio reveló que Samoa Americana tenía una de las tasas más altas de RHD del mundo. Huang dice que esto se debe en parte a factores de riesgo raciales y étnicos inherentes, pero también a los recursos limitados para detectar y tratar la enfermedad. 

“Hay una brecha importante en la atención especializada en Samoa Americana, especialmente en el campo de la cardiología”, dijo Huang. "No hay un cardiólogo(a) en la isla".

Relación a largo plazo

Al principio, los esfuerzos fueron pequeños: los profesionales médicos(as) de OHSU se asociaron con trabajadores de salud comunitarios locales para hacer llamadas telefónicas a las familias y concertar citas durante sus visitas de una semana. Con el paso de los años, sus esfuerzos crecieron y eventualmente evolucionaron hasta convertirse en un programa dedicado a la salud cardiaca dentro del Departamento de Salud de Samoa Americana.

Ahora, casi 15 años después, el programa brinda cada año cientos de consultas clínicas ambulatorias, procedimientos para pacientes internados y citas de telemedicina. También brinda capacitación integral a profesionales de la salud locales para que puedan hacer un ecocardiograma, o ECO, que es una herramienta esencial para evaluar la función del corazón y monitorear la progresión de la enfermedad.

“Cada año continuamos con el trabajo que hemos realizado juntos, con investigación, educación y tratamiento, y seguimos viendo cambios positivos en nuestros niños(as)”, afirmó Eliapo-Unutoa. “Ha sido una relación muy exitosa”.

Eliapo-Unutoa dice que la educación y el alcance comunitarios son ahora un componente clave del programa. Desarrollan y distribuyen continuamente materiales educativos destinados a llevar a los niños(as) a las clínicas para hacerles pruebas de estreptococos de forma temprana, antes de que su enfermedad se convierta en RHD. También trabajan directamente con familias y miembros de la comunidad para promover prácticas generales de salud cardiaca, incluido el asesoramiento sobre nutrición, ejercicio y factores de riesgo ambientales como el tabaquismo.

La próxima generación de profesionales de atención cardiaca

Además de su impacto en la salud de los niños(as) en Samoa Americana, la relación también ofrece oportunidades de educación y capacitación únicas y valiosas.

Normalmente, el equipo de OHSU que viaja a Samoa Americana incluye varios miembros del profesorado de cardiología, ecografistas, becarios, estudiantes de medicina y residentes. Para estudiantes de medicina, residentes y becarios de OHSU, es una oportunidad de ejercer la medicina en áreas de escasos recursos: una experiencia significativamente diferente a la de ejercer la medicina en un hospital de investigación académica en un área metropolitana importante.

“El equipo hizo que participar en esta oportunidad fuera sencillo. Me apoyaron y se aseguraron de que funcionara con mi apretada agenda clínica”, dijo el Dr. Austin Menezes, becario de cardiología pediátrica que viajó a Samoa Americana con el equipo el año pasado.

“Vimos a cientos de pacientes esa semana, así que fue fantástico tener esa experiencia como médico en formación y poder ver afecciones que no solemos tratar aquí”, dijo. “También pude alternar entre funciones: hacer exámenes, brindar asesoramiento y colaborar en planes de atención, lo cual fue muy valioso”.

De cara al futuro, el equipo de atención cardiaca pediátrica de OHSU espera seguir haciendo crecer la relación, lo que incluye ampliar los esfuerzos de capacitación.

“Construir estas relaciones ha sido increíblemente gratificante para nosotros y esperamos continuar trabajando juntos durante muchos años más”, finalizó Huang. 

Previous Story Un estudio descubre que los nervios relacionados con el estrés pueden impulsar el crecimiento del cáncer de páncreas
Facebook Twitter LinkedIn YouTube Instagram OHSU Braille services OHSU sign language services OHSU interpreter services X